Microclimas Urbanos: Mejorar en lugar de perjudicar

Cuando hablamos de sostenibilidad en un desarrollo residencial, pocas veces pensamos en los microclimas urbanos: esas variaciones de temperatura entre una zona de la ciudad y otra que, sin saberlo, moldean nuestra calidad de vida todos los días.
Los microclimas urbanos son una realidad que pocas veces conocemos por su nombre. Pero una de las mejores formas de verlo actuar en nuestras vidas es cuando nuestras apps de clima o pronósticos del tiempo marcan una temperatura para la región, pero en realidad hay una variación notable de una zona de la ciudad a otra.

Vista de una ciudad mostrando el efecto de los microclimas urbanos
Factores que afectan los microclimas:

Actividad humana: como el tráfico pesado y embotellamientos constantes por problemas de planeación, desarrollo urbano o mal estado de los caminos, las zonas de fábricas, maquiladoras y procesos que directamente calienten el entorno y el consumo energético residencial y comercial de la zona.

Flora de la zona: Mientras menos naturaleza se encuentre en la zona menos circulación y purificación del aire habrá, así como menor cantidad de sombra natural.

Superficie de las calles: El pavimento es uno de los materiales urbanos que mayor absorción de calor crea. Las calles son superficies que por su composición, color y uso retienen mucho la temperatura del sol.

Cantidad de edificios: Además de que el hormigón absorbe prácticamente igual el calor que el pavimento, aquí hay que tomar en cuenta la altura de los edificios, ya que obstruyen la circulación del aire en la zona inferior de las edificaciones y si añadimos una concentración elevada de estos; creamos obstrucciones para los sistemas naturales de ventilación de la ciudad.

El resultado de lo anterior es una ciudad con variedad de microclimas, por lo general bastante más cálidos de lo que eran antes, sensaciones térmicas elevadas, falta de circulación y en casos más graves la afectación del clima local, es decir, se modifican las temporadas y fuerzas de precipitación, la calidad del aire disminuye y la contaminación aumenta.
Vista de una ciudad mostrando el efecto de los microclimas urbanos
¿Cómo mejorar?

Los microclimas por lo general son un tema de sostenibilidad que se trata de manera negativa, ya que como sociedad lo hemos afectado de esta forma. Pero comenzar a ver este tópico de manera diferente empieza por cambios desde la planeación de entornos.

Áreas Verdes: Cuando se trata de un desarrollo inmobiliario se puede planear con amplias áreas verdes, o en su defecto (si hay falta de terreno) con jardines verticales y/o diseños bioclimáticos. Estas áreas verdes, especialmente si son con especies endémicas, pueden aportar frescor, corrientes de aire e incluso aportar a la visión estética de un proyecto.

Integrar o mantener cuerpos de agua: Cuando vemos nuevos desarrollos inmobiliarios que se hacen cerca de lagos pequeños es común observar que estos proyectos "tapan" o remueven estos cuerpos de agua en busca de maximizar el espacio de construcción del terreno. Pero al hacer esto remueven un sistema natural de captación de agua a las cuencas hídricas de la región. Es por esto que mantener estos cuerpos de agua o incluso integrarlos de ser posible es una excelente decisión, ya que ayudamos a la preservación del clima de la región, absorción de agua y la convivencia de los residentes con la naturaleza.

Usar mejores materiales: Cuando se seleccionan los materiales para la construcción de un proyecto se pueden buscar opciones que sean aislantes; tanto térmicos como sonoros. Estos aislantes ayudan a que la edificación no retenga el calor del sol y a que los habitantes sientan un entorno más fresco. Además, se pueden buscar maneras sustentables de usar estos materiales en construcción. Existen recursos que por su simple composición requieren menor energía para transportarse, producen menos desperdicio.
Área verde integrada a un desarrollo residencial para mitigar el microclima urbano
Amenidades acordes al estilo de vida: Innovar con las amenidades tiene como objetivo que sean de utilidad y comodidad para las personas que las usan. Puede sonar obvio pero recordemos que cuando hablamos de desarrollos inmobiliarios normalmente se construyen con un estilo de vida en mente. Es por esto que cuando hablamos de las amenidades hay que considerar aquellas que se adapten a la forma de habitar de las personas, brinden un verdadero beneficio, no solamente físico sino también mental y emocional.

Pero sin desviarnos de la temática principal, todo lo anterior debe ser respetando el medio, sin obstruir la circulación del aire, propiciando que el agua siga su proceso de filtración natural y que la flora y fauna local se vean lo menos perjudicados posible.

Podemos mejorar el proceso de implementación de estos espacios con amenidades que implementen materiales que no requieran un mantenimiento constante o que absorban demasiado el calor, sino que busquen perdurar en el tiempo y se vean estéticamente bien con el resto del proyecto.

Espacios accesibles para bicicletas
El uso de bicicletas es altamente valorado por personas que buscan mayor movilidad, salud y quienes buscan disfrutar de un proceso de transporte diferente. Todo mientras se sientan seguros y haya espacios diseñados específicamente para que se puedan usar las bicicletas.

Integrar ciclovías, parques o calles que permitan la movilidad brinda mayor comodidad y deseo de utilizar medios de transporte alternativos al auto.
Podemos concluir que modelar el microclima para mejor es necesario en tiempos donde el crecimiento desmedido puede causar estragos en las comunidades y asentamientos urbanos. Como desarrolladora buscamos aplicar procesos que no interfieran con la naturaleza y que, en cambio, la integren en cada comunidad, brindando un respiro al clima local y una ayuda que pretende mejorar cómo habitamos y desarrollamos los espacios.
JULIO / 2025
Autor: Creatory Desarrollos